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martes, 24 de diciembre de 2019

Una caries mal cuidada o no atendida puede llevar a la muerte

Más allá de lo que te imaginas las caries pueden afectar la calidad de vida de la personas por el dolor y la sensibilidad dental que producen, pero también pueden conducir a la muerte, alertó Claudia Bravo, coordinadora de Investigación del Servicio de Estomatología del Hospital General de México.

La especialista refirió que entre las complicaciones graves de las caries destacan la angina de Ludwing, infección severa y de rápido progreso causada por abscesos dentales, y la endocarditis, infección del endocardio —membrana que recubre el interior de las cavidades del corazón— originada por la diseminación de las bacterias de la cavidad oral hasta el corazón.

Sin embargo, las caries son consideradas un problema de salud pública por su prevalencia en el mundo y porque son fáciles de prevenir, señaló Claudia Bravo en su artículo Caries dentales y pérdida de los dientes publicado en el suplemento Salud y Bienestar de la Secretaría de Salud.

Indicó que la buena higiene bucal es clave, por lo que recomendó como medidas de prevención, cepillar los dientes con dentífrico con flúor después de comer o beber y usar hilo dental una vez al día antes del cepillado.

La especialista aconsejó también consultar al dentista cada seis meses, usar selladores dentales, considerar tratamientos con flúor, además de consumir alimentos saludables para los dientes.

Las caries se deben a la destrucción de los tejidos de los dientes a causa de los ácidos producidos por las bacterias de la placa que se depositan en las superficies dentales, explicó la doctora y agregó que este deterioro está influenciado por el estilo de vida y también por la herencia.

​Aunque la presencia de caries suele ser más común durante la infancia, las personas adultas también corren riesgo de padecerla, especialmente si sufren de sequedad bucal, que es un trastorno provocado por falta de saliva, abundó.

martes, 10 de diciembre de 2019

Empezamos a envejecer a los 34 años así lo revela un nuevo estudio denominado reloj proteómico

Sabemos que el envejecimiento es un proceso y que no es algo que sucede de un momento a otro, sino que comienza en un determinado momento y progresa en forma gradual a medida que pasa el tiempo. Pero esa progresión puede variar de persona a persona, ya que cada una tiene vidas diferentes y factores de influencia distintos.

Hasta cierto punto se pueden controlar algunas de las variables que impactan en el envejecimiento del organismo  como la alimentación, el ejercicio, evitar hábitos poco saludables entre otros. Hay otras que, por el contrario, están en los genes o en la historia familiar, sobre las cuales el individuo no tiene ningún tipo de control.

Sobre el tema, una investigación publicada recientemente, revela que los primeros signos de que se está envejeciendo pueden detectarse a los 34 años. El estudio fue realizado por científicos de la Universidad de Stanford, en California, y se basó en una muestra de más de 4,300 voluntarios de entre 18 y 95 años.

Los investigadores analizaron el plasma sanguíneo de dichas personas. Así, pudieron saber que los niveles de algunas proteínas presentes en el fluido experimentan cambios relacionados con la edad, que son claramente perceptibles en tres momentos de la vida: los 34, los 60 y los 78 años.

Cuando se piensa en una persona de 60 o de 78 años, el envejecimiento no parece una realidad sorprendente; de algún modo, es lo que se espera a esas edades. Tal como explican los científicos en su trabajo, en torno a los 60 comienzan a manifestarse algunas enfermedades relacionadas con la edad, y se nota el deterioro físico y, en algunos casos, cognitivo. Al mismo tiempo, disminuye la masa ósea y los tejidos comienzan a atrofiarse. Por otro lado, a los 78, ese deterioro se acentúa e incluso pueden aparecer otras patologías que afecten la salud mental y física de la persona.

Lo que los especialistas indican en su investigación es que los 34 años son el momento justo para empezar a prevenir las consecuencias que van a azotar al cuerpo a partir de los 60 y a los 78, con mayor intensidad.

El autor principal del estudio, Benoit Olivier Lehallier, y sus colegas han desarrollado lo que han bautizado como un "reloj proteómico", pensado para calcular la edad biológica de una persona basándose en los niveles de 373 proteínas. Según sus resultados, las mediciones que hicieron de esta manera guardan una fuerte correlación con la edad biológica de las personas, que es la que se calcula en función del envejecimiento del organismo y que no siempre coincide con la cronológica, que es la que marca el ADN.

Los voluntarios a los que los investigadores atribuyeron una menor edad biológica puntuaron mejor en pruebas para evaluar las capacidades físicas y mentales, lo que sugiere que este reloj proteómico podría servir para predecir la salud en la edad avanzada. Los investigadores concluyen que la identificación de proteínas que promueven o antagonizan el envejecimiento en diferentes etapas de la vida podría conducir a terapias más específicas y a otras de tipo preventivo.

jueves, 8 de agosto de 2019

Consumir menos carne para combatir cambio climático advierte la ONU

La conservación y restauración de los bosques y la renovación urgente del sistema alimentario mundial mediante un cambio en la dieta son soluciones clave para afrontar la emergencia climática y la crisis de biodiversidad, según publica hoy el nuevo informe del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas.

“Defender y restaurar nuestros bosques y cambiar nuestro sistema alimentario reduciendo el consumo de carne ayudará a convertir la crisis climática y de biodiversidad en una nueva esperanza para la naturaleza y las personas. Nuestra tierra y biodiversidad están bajo una enorme presión, como demuestran los devastadores incendios en Siberia”, ha señalado el Dr. Christoph Thies, de la campaña de Bosques y Clima de Greenpeace Alemania. 

Reducir la deforestación y minimizar el consumo de carne ‘claves’ para paliar la crisis climática y de biodiversidad. “Para proteger nuestro clima y alimentar al mundo, se requiere acción urgente. A la luz del informe del IPCC, los gobiernos han de actualizar y aumentar la ambición de sus objetivos de acción climática”, añade.

Este informe estudia por primera vez la relación entre el cambio climático y los usos suelo. Documenta por un lado los impactos del cambio climático en el sistema alimentario y en los ecosistemas naturales, como los terribles incendios ocurridos en Siberia. Y por otro las soluciones que un uso sostenible del suelo puede proporcionar para contribuir a la mitigación y adaptación al cambio climático y asegurar la seguridad alimentaria.

Más de una cuarta parte de la superficie terrestre está degradada por la acción humana. El 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la deforestación, los incendios forestales y la agricultura. El informe revela que desde el periodo preindustrial la temperatura sobre la superficie terrestre ha aumentado 1,53 °C en comparación con el promedio global incluyendo la superficie oceánica de un aumento de 0,87 °C. Esta subida de temperatura compromete la seguridad alimentaria y contribuye a la desertificación y a la degradación del planeta.

El IPCC advierte de que más de una cuarta parte de la superficie terrestre está sujeta a la “degradación inducida por el ser humano”, pero hay múltiples soluciones que pueden fomentar tanto la mitigación del cambio climático como la adaptación al mismo, al tiempo que respaldan los objetivos de desarrollo sostenible.

Resalta que la bioenergía, sola o con captura y almacenamiento de carbono (BECCS), presenta altos riesgos para la seguridad alimentaria y la degradación de los ecosistemas. Las mejores soluciones a largo plazo para combatir la crisis climática son la conservación y restauración de los ecosistemas naturales y la reducción de la producción y el consumo de carne. No podemos salvar el clima sin salvar la biodiversidad.

“Nos enfrentamos a un gran reto, pero hay muchas soluciones. Cambiar la forma en que producimos alimentos y lo que comemos protegerá nuestro clima, nuestra biodiversidad y promoverá la seguridad alimentaria. Hemos de abandonar la ganadería industrial y fomentar modos de producción ganadera ecológica”, dijo la Dra. Reyes Tirado, científica principal del Laboratorio de Investigación Greenpeace, Universidad de Exeter.

“Un impulso drástico hacia menos consumo de carne y de lácteos en nuestras dietas es crucial para reducir los impactos del actual sistema alimentario en nuestra salud y en la del planeta”.

Entre las principales conclusiones del informe destacan:

El 23% de las emisiones humanas de gases de efecto invernadero provienen de la deforestación, los incendios forestales y la agricultura. Un mejor uso de la tierra por sí solo no detendrá el cambio climático. Retrasar la eliminación de los combustibles fósiles y el cambio de la mitigación al sector de la tierra aumentará el riesgo de impactos climáticos y la inseguridad alimentaria. Para frenar la emergencia climática el abandono de combustibles fósiles ha de ir acompañado de una gestión del suelo sostenible y la conservación de los ecosistemas naturales pues amortiguan los peores impactos del cambio climático.

Las emisiones del sistema alimentario en su conjunto, incluida la producción y el consumo, representan hasta el 37% del total de las emisiones mundiales de GEI inducidas por el ser humano. El consumo de carne se ha más que duplicado en los últimos 60 años. Se han deforestado bosques para uso agropecuario a un ritmo sin precedentes en la historia de la humanidad. Alrededor de 2.000 millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad, pero 821 millones de personas todavía están desnutridos, lo que pone de relieve la necesidad de reformar el sistema alimentario mundial.

lunes, 8 de julio de 2019

Bachelet profundamente impactada por el trato a los migrantes en Estados Unidos

Michelle Bachelet, la Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidad (ONU) para los Derechos Humanos, se dijo "profundamente impactada" por las condiciones de detención de los migrantes en Estados Unidos, subrayando que no habría que separar nunca a los niños de sus familias.

"Como pediatra, pero también como madre y ex jefa de Estado, estoy profundamente impactada de que unos niños sean obligados a dormir en el suelo en instalaciones superpobladas, sin acceso a cuidados de salud o a alimentos adecuados y en malas condiciones sanitarias", declaró Michelle Bachelet a través de un comunicado.

Las oficinas de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en México y Centroamérica han documentado también numerosas violaciones de los derechos humanos contra migrantes y refugiados que están en tránsito hacia Estados Unidos.

Entre los abusos identificados están el uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, separación de familias, negación de servicios esenciales, así como repatriaciones y expulsiones forzadas.

Bachelet sostuvo que los niños, en particular, nunca deben ser detenidos por razón de su estatus migratorio o separados de sus familias, y que urge que las autoridades estadounidenses encuentren alternativas que no impliquen su encierro.

Varias instancias de derechos humanos de la ONU, a las que la alta comisionada hizo referencia, han establecido que la detención de los niños migrantes puede llegar a considerarse como un "trato cruel, inhumano y degradante que está prohibido por el derecho internacional". En cualquier caso en el que se proceda a la detención de un migrante, esta debe ser por el tiempo más corto posible y en condiciones que respeten sus derechos.

La ONU y Bachelet, en particular, siempre han reconocido que la cuestión migratoria es compleja y no tiene soluciones fáciles para los países de origen, los de tránsito y los de destino, y llevan tiempo reclamando que los gobiernos trabajen de forma coordinada para atender las causas subyacentes a la migración.

Las principales son la inseguridad, la violencia sexual y de género, la pobreza y los efectos del cambio climático y de la degradación del medio ambiente en numerosos países pobres.

Bachelet no olvidó reconocer lo que muchas organizaciones civiles e individuos están haciendo por cuenta propia para ofrecer a los migrantes asistencia vital y cierta esperanza, y consideró "inconcebible" que aquellos que obran así corran el riesgo de afrontar una causa penal.

miércoles, 5 de junio de 2019

Tortillas de cebada para combatir la obesidad, diabetes y te dará felicidad

Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon tortillas de cebada con las que ofrecerán una alternativa viable que contribuirá a mejorar la nutrición de la población, además de ayudar al control de los niveles de glucosa y colesterol en la sangre, así como reducir los índices de obesidad.

Los especialistas de la Escuela Superior de Medicina (ESM) decidieron desarrollar esta alternativa nutricional, porque además de estar comprometidos con la detección oportuna de enfermedades, también dedican sus esfuerzos a la búsqueda de soluciones reales con alimentos funcionales que combaten los factores de riesgo causantes de la diabetes, enfermedad crónico-degenerativa, cuyos índices ascienden cada día.

A nivel mundial México ocupa el primer lugar de obesidad infantil y segundo sitio en adultos, motivo por el cual los catedráticos e investigadores de la carrera de nutrición desarrollaron esta innovadora tortilla convencidos de que la cebada es un cereal desaprovechado en la industria, pues sólo se usa como alimento para el ganado y en la elaboración de productos de fermentación alcohólica (cerveza). También con la malta que se extrae del grano, se fabrica el whisky, jarabes y sustitutos de café.

Los investigadores Gustavo Acosta Altamirano, Gabriela Cortés Moreno, Eleazar Lara Padilla y Ana María González Farías, coincidieron en que “la tortilla de cebada posee un índice glucémico mucho menor que la de maíz, lo cual permite disminuir la absorción de glucosa, en virtud de que las enzimas de las microvellosidades de los intestinos humanos no pueden hidrolizar los componentes beta glucósidos de los polisacáridos presentes en la cebada”.

Dicho cereal aporta múltiples beneficios al organismo, ya que posee vitaminas del grupo B (ácido fólico y colina), vitamina K y es buena fuente de potasio, magnesio y fósforo. Su mayor virtud es la riqueza en oligoelementos: hierro, azufre, cobre, zinc, manganeso, cromo, selenio, yodo y molibdeno. Además, a diferencia del maíz y el trigo, la cebada contiene lisina (aminoácido esencial para la síntesis de masa muscular y el fortalecimiento del sistema inmunológico).

De esta manera, la Maltitortilla Glucofixed es un alimento ideal para personas con padecimientos crónico-degenerativos como diabetes, sobrepeso, obesidad y problemas gastrointestinales, así como para individuos con estados carenciales de nutrientes, población geriátrica con deficiente motilidad intestinal. Por sus nutrientes además favorece el crecimiento sano de los niños.

Los creadores del innovador alimento comentaron que las tortillas de cebada también brindan felicidad a los consumidores, debido a que este cereal contiene un compuesto denominado hordenina, que actúa como antiséptico natural a nivel intestinal y estimula los receptores dopaminérgicos, los cuales entre otras funciones, juegan un papel muy importante en el estado de ánimo y motivación de las personas.

“Es una innovación en la que somos pioneros, definitivamente impactará en la nutrición de los mexicanos y contribuirá a reducir los índices de obesidad, por lo que no sólo nos avocaremos a la producción de tortilla, sino que con la fórmula obtenida también elaboraremos otros alimentos de consumo popular, como tamales y productos de panificación”, sostuvo Acosta Altamirano, quien también coordina la Maestría en Investigación de la ESM, con sede en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, lugar en el que se realiza la investigación

domingo, 7 de abril de 2019

Perú es el país de Latinoamérica con la dieta más saludable

Entre todos los países latinoamericanos, Perú registra la menor tasa de muertes por mala alimentación, con 106,9 por cada 100,000 habitantes, situándose en la novena posición a nivel mundial, de acuerdo con un nuevo estudio de la revista The Lancet.

Al contrario, los países con mayor número de muertes relacionadas con el consumo inapropiado de alimentos son Haití (425,3 por cada 100.000), Honduras (271,1), República Dominicana (256,4), Bolivia (249,3) y Venezuela (239).

Según esta investigación, la sal causa 3 millones de muertes en el mundo, la carencia de cereal integral otros 3 millones y muy poca fruta otros dos millones. El resto de las causas principales se asocia a bajos niveles en el consumo de nueces, semillas, verduras, fibra y omega-3 proveniente de mariscos.

También en los grupos de alimentos poco saludables, el consumo de sodio y bebidas endulzadas con azúcar supera el nivel recomendado en casi todas las regiones, incluyendo América Latina.

La región también se distingue negativamente por su consumo excesivo de carne roja en Sudamérica, entre ellos Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay. Además de alto consumo de grasas trans en México, Centroamérica, Colombia y Venezuela.

El número 57 a nivel mundial pertenece a México, con una tasa de 192,6 muertes por cada 100,000 habitantes. Es el país con mayor número de muertes por diabetes 2 (por alto consumo de azúcar) de los veinte países más poblados del mundo y también fue el número uno por muertes vinculadas al bajo consumo de nueces y semillas.

Diez de las once millones de muertes relacionadas con la dieta se debieron a enfermedades cardiovasculares, lo que explica por qué la sal es un problema tan grave. Superar sus niveles de consumo eleva la presión arterial, lo que aumenta el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Y también tiene un efecto directo en el corazón y los vasos sanguíneos, lo que puede provocar insuficiencia cardíaca. Y si cruzamos el charco y según el mismo estudio, Israel, Francia y España están a la cabeza en cuanto a buena alimentación y vida saludable.

miércoles, 16 de enero de 2019

Dormir menos de seis horas da mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares

Dormir menos de seis horas aumenta el riesgo de padecer ateroesclerosis un 34 por ciento, según un estudio reciente.El hallazgo fue reportado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), de Madrid, en el Journal of the American College of Cardiology.

La aterosclerosis es producida por la acumulación de grasa en las paredes de las arterias, es causa de anginas de pecho e infartos agudos al miocardio. Otros factores que contribuyen a padecer esta enfermedad, de acuerdo con Valentín Fuster, cardiólogo y director general del CNIC, son: obesidad, presión arterial alta, colesterol elevado, glucosa incrementada, tabaquismo, falta de ejercicio y una mala alimentación (por ejemplo, consumo en exceso de sal o de bebidas azucaradas).

A lo anterior se agrega la falta de sueño, dice Fuster, quien recomienda invertir más tiempo a dormir. “Dormir entre siete y ocho horas, con buena calidad del sueño, es lo ideal”, afirma. El estudio reciente analizó a aproximadamente 4 mil trabajadores de una firma bancaria en Madrid. Ellos, con una edad media de 46 años y hombres en su mayoría, fueron monitoreados por medio de actígrafos colocados en sus muñecas. Los dispositivos midieron los movimientos durante el sueño para poder caracterizarlo. Asimismo, los autores obtuvieron imágenes en tres dimensiones de sus arterias femorales y carótidas, producidas por estudios de ultrasonido y tomografías computarizadas.

La falta de sueño es un problema muy común actualmente y preocupa a los expertos, ya que está asociada a graves enfermedades como la diabetes y el cáncer. Por su parte, la Sociedad Española del Sueño hace algunas recomendaciones para combatir los trastornos del sueño: evitar la cafeína, hacer deporte, mantener un horario regular de sueño y eliminar el ruido del ambiente para dormir.

Según José María Ordovás, investigador del CNIC, la importancia de esta investigación estriba en ser el primer análisis que se enfoca en la carencia de horas de sueño como un factor que contribuye al pedecimiento de la aterosclerosis.

Las enfermedades cardiovasculares son un gran problema mundial. Actualmente estamos previniendo y tratando a las personas afectadas con diferentes métodos: fármacos, actividad física y dieta. Sin embargo, los resultados de este nuevo estudio enfatizan que debemos incluir al sueño como una herramienta más para combatirlas”, señala Ordovás.