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jueves, 16 de enero de 2020

Rescataron a Emilio, el bulldog que había sido secuestrado en la Ciudad de México

Ayer se reportó el robo de Emilio, un perro bulldog que fue hurtado por una pareja en las calles de la colonia Roma de la ciudad de México, hoy se encuentra a salvo. La pareja que robó a este bulldog estaba conformada por un hombre, de 26 años y una mujer, de 16 años, que fueron grabados por las cámaras del C5 al momento del delito y pedían cinco mil pesos por su rescate.

Emilio es la mascota de una estética en la colonia Roma y fue rescatado por elementos de la Policía de Investigación. Sus secuestradores se pusieron a disposición del Ministerio Público. Carlos Velasco, dueño de la estética y de Emilio, mencionó que los delincuentes lo contactaron para acordar la liberación del can ayer por la noche y pusieron como condición que no hubiera consecuencias legales para ellos.


Sin embargo, Velasco difundió un video en redes sociales que, junto al del C5 obtenido por un vecino, hizo posible que se detuviera a los ladrones. El hurto ocurrió alrededor de las 11:45 horas del 15 de enero y Carlos levantó la denuncia ante el Ministerio Público 30 minutos después del delito. Ahora este can está fuera de peligro.

Emilio no es un perro agresivo, lo que facilitó que pudiera ser robado por la pareja y no pusiera resistencia al momento del secuestro. Durante la madrugada de hoy, Carlos compartió un video en el que agradecía el rescate de su perro a través de su cuenta de Instagram y Twitter.

El perro de Velasco es una de las tantas mascotas de Instagram que han alcanzo cierta notoriedad por el contenido que su compañero comparte sobre él, lo que podría explicar la decisión de los ladrones por intentar secuestrarlo. Por fortuna, la mascota ya está en casa con sus dueños.

martes, 5 de julio de 2016

Desde la puerta de la casa

05 DE JULIO 2016
La Agenda Setting
Por Jorge A. Leyva

Desde la puerta de la casa

En la Villahermosa de los ayeres, cuando todavía era común que las familias pasaran los atardeceres en los pórticos de sus casas para platicar los sucesos del día o escuchar las historias de los abuelos sobre los personajes de su juventud, todas las mañanas algún miembro de la familia salía escoba en mano a barrer el frente de su casa. Era una iniciativa sencilla pero de gran contenido ciudadano que hoy día puede recuperarse para bien de los habitantes de Centro.

En el fondo este acto de limpieza tan simple es el marco con el cuál puede verse que tan alejados estamos ya de las buenas costumbres. Distantes de nuestra solidaridad ciudadana. Barrer la parte frontal de su casa por principio no era un acto solitario e individual, sino el acuerdo consensuado de contribuir a la tarea comunal. Una tradición de actuar en comuna que se remonta a los tiempos prehispánicos. Trabajar entre todos hace la diferencia y da un sentido de pertenencia al grupo que desarrolla una actividad específica organizada y en conjunto. 

El trabajar en común acuerdo hizo posible los actos humanos más relevantes, pero también ha servido para destruir lo hecho por la misma comunidad. La idea de progreso no fuera posible si no hay acción en conjunto. Nuestra dependencia para actuar en conjunto raya en la supervivencia de las mismas sociedades.  

Las consecuencias que traería una iniciativa acordada tácitamente por los ciudadanos de nuestro tiempo, como el barrer la parte frontal de su casa, sería de una repercusión profunda. Porque para recuperar las buenas costumbres basta la voluntad del ciudadano común que rompería el esquema de apatía e indolencia en el que se ha caído. Digamos que se pondrían en actividad mecanismos enmohecidos por falta de uso, tanto en la familia, los vecinos. Por eso vale la pena preguntarnos: ¿Qué hacemos nosotros por devolverle algo a nuestra colonia? ¿Qué hacemos para solidarizarnos con la comunidad? ¿Qué papel jugamos para tener un mejor entorno?

Si todos colaboramos y empezamos con pequeños detalles como barrer la basura de nuestras casas, esta labor tendría efecto en un menor taponamiento del sistema de drenaje, en el control de plagas y combate a fauna nociva, vectores que golpean nuestra salud comunitaria. Villahermosa empezaría a tener otra cara, la de ciudadanos que estarían comenzando a redescubrir el poder que tienen de incidir en su bienestar. La autoridad siempre tendrá recursos limitados, pero los ciudadanos pueden organizar y hacer su parte con la gente. Sin duda que con las nuevas leyes, los gobiernos tienen la obligación de abrir espacios para que los diversos sectores sociales participen en el diseño, ejecución, evaluación y vigilancia de las políticas públicas, pero también en las pequeñas acciones. No podemos olvidar que la participación ciudadana en el quehacer gubernamental es mandato legal desde hace casi tres décadas. Ampliar la presencia de la sociedad en la determinación de las políticas públicas es un compromiso permanente para impulsar acciones para involucrar efectivamente y de forma sistemática a la ciudadanía en el diseño, implementación y evaluación de los programas y las políticas públicas que emprenda el gobierno. Pero ¿Y porque no empezamos también desde la puerta de nuestras casas? Les comparto nuestro correo electrónico: jordymx@hotmail.com y en twitter nos puedes encontrar como: @JorgeLeyva_

martes, 21 de junio de 2016

El sentido de pertenencia y la cultura ciudadana

21 DE JUNIO 2016
La Agenda Setting
Por Jorge A. Leyva

El sentido de pertenencia y la cultura ciudadana 

El psicólogo norteamericano Abraham Maslow en un artículo publicado en 1943, destacó la pertenencia como la tercer necesidad humana más importante en su jerarquía de necesidades humanas, sólo después de las necesidades fisiológicas y de seguridad. Para los investigadores en el tema de Infancia Temprana, el sentido de pertenencia implica sentirse seguro, reconocido, apto, capaz de participar en la comunidad de uno. Esto es importante para el desarrollo infantil saludable. Las personas con más apoyo social y que sienten más el sentido de pertenencia presentan menos síntomas depresivos. Pero además, de acorde a un estudio de la Universidad de Rhode Island, los adolescentes que creen en la importancia de formar parte de un grupo y tienen un sentido de pertenencia positivo con respecto a los grupos, presentan muchos menos problemas de comportamiento que aquellos que consideran importante el ser parte de un grupo, pero que no tienen un sentido positivo de pertenencia a los grupos.

Sentirse parte de un grupo, una sociedad, de la comunidad o de una institución, tiene su origen en el primer núcleo que es la familia, ya que precisamente es el primer grupo al que pertenecemos. El sentido de pertenencia implica fidelidad al grupo, respeto por sus normas y la identidad con esta, implica un sentimiento de comunidad que favorece la convivencia. Cada logro alcanzado se entiende como el de todos y cada dificultad es asumida con igual intensidad por todos. Los investigadores afirman que cuando tenemos sentido de pertenencia y satisfacción es posible que logremos vivir en un mejor ambiente donde cada miembro del grupo cuide, valore y respete el bienestar propio y el de su comunidad.

Toda persona que tiene sentido social de pertenencia se siente orgulloso de la institución que corresponda, ya sea familia, comunidad, colonia, ciudad, estado o país al que pertenezca y quien no tiene desarrollado el sentido social de la pertenencia, siempre se sentirá que está en un lugar equivocado,no se  encuentra a gusto donde está, no le nace aportar nada ni le motiva estar en el.

En ese sentido, también va el tema de la Cultura Ciudadana; un conjunto de costumbres, comportamientos y reglas mínimas compartidas que generan sentido de pertenencia, que facilitan la convivencia urbana y conducen al respeto del patrimonio común y al reconocimiento de los derechos y deberes ciudadanos. Como cultura ciudadana se entienden los programas, acciones o proyectos que involucran la participación de todos los ciudadanos, independientemente de su rol social. Es por eso que la denominada cultura ciudadana se centra en dos objetivos fundamentales en primer lugar, aumentar la capacidad de los ciudadanos de cumplir y cooperar de manera voluntaria, es decir sin presiones y sanciones ejercidas por agentes externos y en segundo lugar, aumentar la regulación social por medio de la armonización de desarrollos formales (jurídicos) para lograr así comportamientos, actitudes y justificaciones de la gente que sean congruentes con las políticas públicas.


Hace poco leí una frase de Séneca que me llamó la atención y a manera de colofón se las comparto: “Nadie ama a su patria por ser la más grande, la más rica o la más avanzada, sino porque es la suya”, por eso al participar de manera colectiva en una institución o grupo, y más específicamente en una comunidad, en nuestra colonia o con nuestros vecinos, debemos sumir con responsabilidad los compromisos que adquieren al ingresar, de respetar a todos los miembros de su institución o grupo, respetar filosofía, políticas y normas de la Institución, respetar los símbolos de la institución: bandera, escudo, uniforme, actuar teniendo en cuenta las normas que contribuyen a su institución, querer, valorar y reconocer la importancia de la institución en la sociedad y no afectar a a la institución, así en nuestras propias colonias, comunidades o grupos podremos avanzar y tener mejores condiciones para convivir de una mejor manera entre todos. Les comparto nuestro correo electrónico: jordymx@hotmail.com y en twitter nos puedes encontrar como: @JorgeLeyva_